La despedida, desde otra altura
La fiesta termina,
pero el recuerdo
se queda.
El Pobre de mí cierra las fiestas de San Fermín cada 14 de julio en la plaza del Ayuntamiento de Pamplona. Es una ceremonia de despedida en la que la ciudad se reúne para cantar, sostener las velas y convocarse de nuevo para el próximo año.

Frente al gesto del Chupinazo, cuando el pañuelo se anuda al cuello, esta noche se desata al mismo tiempo. La plaza llena, la fachada del Ayuntamiento, la música y las canciones compartidas crean un momento más sereno y especialmente emotivo.

La tradición popular se asocia a las despedidas que surgieron en Pamplona durante el siglo XX. Desde un balcón, la experiencia permite vivir el ambiente previo y la ceremonia con una mirada elevada sobre la plaza.


“Pobre de mí, pobre de mí, que se han acabado las fiestas de San Fermín”.




